PYMES QUE CRECEN: EL VALOR ESTRATÉGICO DE LOS EQUIPOS MULTIGENERACIONALES
- Belén Mazza

- 22 oct
- 4 Min. de lectura
Estamos atravesando un momento único en la historia laboral: por primera vez, tres generaciones diferentes conviven en simultáneo dentro de las PyMEs. Desde personas que llevan años en la empresa y conocen cada cliente de memoria, hasta jóvenes que recién se suman y aportan nueva energía, otra mirada sobre el trabajo y un dominio natural de lo digital. Todos trabajan codo a codo, combinando experiencia e innovación. Esta diversidad, puede convertirse en una gran oportunidad para desarrollarse y crecer, siempre que se la gestione con inteligencia y apertura.
Tres generaciones conviviendo en la empresa
El World Economic Forum (2025) señaló recientemente que, por primera vez en la historia laboral, tres generaciones trabajan juntas en simultáneo:
Generación X: (40-55 años aprox.), con gran experiencia práctica y visión estratégica.
Millennials: (25-40 años), que hoy constituyen la generación más numerosa en el mercado laboral, y muchos de ellos ya ocupan roles de liderazgo.
Generación Z: (menores de 25 años), que se están incorporando con fuerza, aportando frescura y dominio digital.
Este hecho histórico marca un cambio de paradigma: nunca antes tantos perfiles etarios coexistieron en el mismo espacio de trabajo, lo que plantea desafíos de gestión, pero también abre una puerta al crecimiento.
¿Por qué puede ser positivo para una PyME?
Cada grupo trae algo valioso a la mesa:
La experiencia transmite oficio, paciencia, conocimiento del rubro y confianza para resolver imprevistos.
La frescura aporta curiosidad, nuevas formas de comunicar y facilidad para adoptar herramientas digitales.
Los perfiles intermedios funcionan muchas veces como puentes, equilibrando tradición e innovación.
Cuando esas diferencias se ponen al servicio de un mismo objetivo, el equipo se potencia: es capaz de sostener lo que ya funciona y, al mismo tiempo, animarse a innovar.
¿Cómo lograr que la diferencia no choque, sino que sume?
La convivencia de generaciones no está exenta de desafíos. Algunas de las tensiones más comunes que pueden aparecer son:
Resistencia al cambio: en muchos casos, las personas con más trayectoria pueden sentirse incómodas frente a nuevas herramientas digitales o formas de trabajo ágiles.
Desmotivación en los más jóvenes: cuando las ideas de la Generación Z o de los Millennials no son escuchadas, pueden frustrarse y perder interés rápidamente.
Choque de estilos de comunicación: mientras algunos prefieren reuniones cara a cara, otros priorizan chats y mensajes instantáneos.
Diferentes expectativas laborales: la generación más grande suele valorar la estabilidad, mientras que los más jóvenes priorizan la flexibilidad y el propósito.
Para que estas diferencias no se conviertan en conflictos, es clave transformarlas en oportunidades:
Escuchar a todos: abrir espacios donde se valore tanto la voz experimentada como las ideas nuevas.
Cruzar aprendizajes: que alguien con trayectoria enseñe sobre clientes y procesos, y que a la vez reciba de los más jóvenes soluciones digitales o formas ágiles de trabajar.
Ser flexibles: lo importante no es que todos trabajen igual, sino que los resultados lleguen.
Reconocer aportes: destacar tanto la lealtad de quienes están hace años como la innovación de quienes recién llegan.
En la práctica, algo tan simple como armar duplas de trabajo entre alguien con experiencia y alguien nuevo puede marcar una gran diferencia. También funcionan muy bien los espacios de conversación donde se comparten aprendizajes, dudas y propuestas.
Lo que gana la PyME con un equipo multigeneracional
Tener distintas generaciones dentro de una PyME es una ventaja enorme. Por un lado está la innovación, porque aparecen ideas nuevas que se apoyan en la experiencia y no quedan solo en la teoría. Un ejemplo es Juguetes Rasti, que al sumar a la segunda generación en áreas como marketing y logística pudo relanzar marcas y seguir creciendo con aire fresco.
También está la adaptabilidad: cuando se combina tradición con frescura, los equipos se preparan mejor para los cambios que trae el mercado. En Supermercados Monarca Tandil trabajan chicos en su primer empleo junto con personas que llevan años en la empresa, y ese cruce genera un intercambio constante entre energía nueva y conocimiento acumulado.
Todo esto termina mejorando el clima laboral, porque cuando se escucha y se reconoce a todos, hay menos roces y más ganas de tirar para el mismo lado.
En definitiva, un equipo multigeneracional es como un motor con distintas piezas: cada una cumple su función, pero todas juntas hacen que la máquina ande de verdad.
Un recurso estratégico para el futuro
En tiempos de cambios rápidos, lo que sostiene a una PyME es su gente. Y esa gente no es homogénea: tiene distintas edades, recorridos y formas de trabajar. Integrar esas diferencias no solo impulsa el crecimiento hacia afuera, también fortalece la cultura interna.
La diversidad generacional no es un problema, sino un recurso estratégico que, bien gestionado, puede marcar la diferencia entre una PyME que se queda en lo conocido y otra que se anima a innovar y crecer.
En MC Consultora Empresarial acompañamos a las PyMEs a descubrir el valor de la diversidad en sus equipos, transformando las diferencias en aprendizajes y potenciando su capacidad para los desafíos de hoy y de mañana.
-Belén Mazza
MC CONSULTORA EMPRESARIAL








