EL NEGOCIO DE AMAR A NUESTRAS MASCOTAS
- Ludmila Zárate

- hace 16 horas
- 5 min de lectura
Por qué el sector "pet" se volvió una oportunidad estratégica
Durante la última década, la relación entre las personas y sus animales de compañía cambió radicalmente. Ya no hablamos de una "mascota" en el sentido tradicional, sino de un integrante más del hogar, con necesidades, presupuesto propio y un lugar cada vez más central en las decisiones de consumo de las familias. Este fenómeno, conocido como "humanización de las mascotas", no es solo una tendencia cultural: es también uno de los motores de negocio más sólidos y resistentes a las crisis dentro de la economía actual.
Un mercado que crece incluso cuando el consumo se retrae
Los números respaldan esta lectura. Según datos de CAENA (Cámara Argentina de Empresas de Nutrición Animal), en Argentina ocho de cada diez hogares tienen mascotas, y el alimento balanceado concentra el 90% del presupuesto que las familias destinan a su cuidado. De acuerdo con estimaciones de Mordor Intelligence, el mercado local de alimentos para mascotas se ubicó en torno a los USD 1.500 millones en los últimos años, con proyecciones que lo llevarían a superar los USD 3.000 millones hacia el final de la década, impulsado por una tasa de crecimiento anual cercana al 16%.
Lo interesante es que este crecimiento no depende únicamente de "más mascotas", sino de un cambio en la calidad del gasto: distintos relevamientos citados por Forbes Argentina, indican que el 94% de los dueños considera a sus animales parte de la familia, y un porcentaje creciente de consumidores de ingresos más altos, prioriza productos premium u orgánicos por sobre las opciones tradicionales. A nivel regional, según IMARC Group, el mercado de cuidado de mascotas en América Latina ya supera los USD 12.000 millones y se espera que crezca de forma sostenida durante los próximos años, en línea con una tendencia global: el segmento de servicios (peluquería, guardería, alojamiento) es hoy el que más rápido se expande dentro de toda la industria pet mundial.

Del gasto emocional a la oportunidad de negocio
Este comportamiento de consumo abrió la puerta a un ecosistema de negocios cada vez más diverso, que va mucho más allá de la veterinaria o la petshop de barrio. Hoy el sector combina comercio electrónico, tecnología (collares GPS, comederos automáticos, apps de seguimiento de salud), servicios especializados y modelos de franquicia.
Precisamente el formato de franquicias viene ganando terreno como una vía de entrada segura a este negocio: al apoyarse en procesos ya validados, marca reconocida y una demanda sostenida, permite a nuevos inversores reducir el riesgo típico de un emprendimiento desde cero. Analistas del sector consultados por iProfesional señalan que, incluso en contextos de consumo presionado, los rubros de servicios y cuidado especializado, entre ellos el pet care, muestran mayor resiliencia que otros negocios más tradicionales, gracias al vínculo afectivo que sostiene la demanda.
A esto se suma una oportunidad menos explorada: el comercio online de productos y tecnología para mascotas, un canal que crece más rápido que cualquier otro formato de venta dentro del sector, y que resulta especialmente atractivo para emprendedores que buscan modelos de negocio escalables con una inversión inicial acotada.
Los servicios que están traccionando la demanda
Si el alimento sigue siendo la puerta de entrada al gasto en mascotas, los servicios son hoy el segmento que crece más rápido y el que mejor refleja el cambio cultural del sector. Según cifras difundidas por la revista Perfil, el mercado argentino de servicios para mascotas, peluquería, guardería, paseo, transporte y cuidado especializado, se estimó en unos USD 646 millones en 2024, con una proyección que lo llevaría a superar los USD 1.400 millones hacia 2033. A nivel global, la tendencia es similar: de acuerdo con Mordor Intelligence, se espera que el mercado de servicios para mascotas pase de USD 32.000 millones en 2026 a más de USD 47.000 millones en 2031, con el segmento felino como uno de los de mayor crecimiento relativo, de la mano de dueños urbanos que buscan desde peluquería anti-estrés hasta sistemas de monitoreo de salud.
Uno de los fenómenos más interesantes, relevado por el portal DIB, es la aparición de las llamadas "prepagas para mascotas": planes de salud mensuales, al estilo de una obra social, que cubren consultas veterinarias, vacunas, cirugías, guardería en caso de internación del dueño e incluso servicios de estética. Hoy conviven jugadores especializados (OSDEPYM, OSPAN, Companion, Total Pet) con aseguradoras y prepagas tradicionales que ya suman la cobertura de mascotas a su oferta, en un rango de precios que va desde planes básicos hasta coberturas premium con fisioterapia o acupuntura incluida. Este movimiento confirma que el negocio pet dejó de limitarse al producto físico: hoy compite también en salud, bienestar, tecnología y experiencia. Un terreno fértil para marcas que sepan diferenciarse por especialización y confianza.
De un local en Martínez a una franquicia regional
Un ejemplo local que ilustra bien esta oportunidad es Puppis. Según reconstruyó La Nación, la marca nació en 1997, cuando Juan Solari, con antecedentes en el sector financiero, abrió sobre la avenida Fleming, en Martínez, el primer local especializado en productos y servicios para mascotas del país, inspirado en el modelo de las grandes tiendas norteamericanas. Empezó como un local de barrio y, casi dos décadas después, según relató Infotechnology, ya funcionaba como una cadena consolidada de tiendas propias en Buenos Aires.
El verdadero salto de escala llegó cuando la empresa incorporó capital de inversores y encaró una modernización integral, digitalización, marca propia de productos y expansión regional a Colombia, hasta convertirse en una cadena con decenas de locales entre ambos países, de acuerdo con lo relevado por Forbes Colombia. Más adelante, ya consolidada como líder del sector, la marca dio un paso adicional: lanzó su propio modelo de franquicias, apoyado en la premisa de que un franquiciado no necesita experiencia previa en el rubro porque recibe tecnología, productos y soporte profesional ya probados. Según declaraciones de su CEO a Forbes Argentina, la propia empresa destaca que, incluso en contextos de crisis económica, logró sostener el crecimiento de sus ventas y de su canal de e-commerce, apoyada en un negocio que combina productos, peluquería, veterinaria y guardería bajo un mismo techo. Es un recorrido que muestra cómo un negocio de nicho, bien ejecutado, puede pasar de un local de barrio a una marca regional sin perder foco en aquello que sostiene la demanda: el vínculo entre las familias y sus mascotas.
Por qué el mercado pet es una oportunidad real
Lo que surge de todo esto es un mercado que combina tres condiciones que pocos rubros logran reunir al mismo tiempo:
Crece de forma sostenida incluso en contextos económicos adversos.
Está atravesado por un vínculo afectivo, que sostiene la demanda más allá de las variaciones de precio.
Todavía tiene amplios márgenes de profesionalización, tanto en producto como en servicios y tecnología.
No es un mercado pasajero: es un cambio estructural en la forma en que las familias entienden y presupuestan el cuidado de sus animales, y ese cambio recién está encontrando la oferta de negocios que lo acompañe.
El rol de la consultora frente a este escenario
Frente a un mercado en constante crecimiento que exige mayor profesionalización, el acompañamiento estratégico se vuelve clave. Permite entender al nuevo consumidor, elegir el modelo de negocio adecuado y construir una propuesta de valor diferenciada.
Desde MC Consultora Empresarial trabajamos junto a emprendedores, marcas y empresas de todo los sectores para analizar la viabilidad de nuevos proyectos, definir el posicionamiento adecuado frente a la competencia y diseñar planes de negocio sólidos que permitan capitalizar esta tendencia de manera sostenible en el tiempo, ya sea que el objetivo sea lanzar un emprendimiento, sumarse a una franquicia o escalar un negocio ya existente.
-Ludmi Zárate
MC CONSULTORA EMPRESARIAL





